Guía para la masturbación femenina.

Guía para la masturbación femenina.

27.11.2016 / 1432 hits / 0 Comments

¿Cómo hacerse un dedo? Desde luego, hemos oído esta sutileza por doquier pero hay que decir que somos mucho más complejas que eso. Tanto que, a veces, simplemente se trata de un dedo y un sencillo movimiento… Si bien, hay otras ocasiones en las que tenemos que buscar los puntos que nos excitan y aprender a estimularlos. La masturbación femenina es un particular universo de comprensión para el que

tenemos que estar preparadas física y emocionalmente: con tonicidad en nuestros músculos y con la mente lista para aceptar mejores orgasmos. Y, aún más, nuestras parejas tienen que ser conscientes y disfrutar de ello. ¿Sabéis cómo masturbaros? ¿Sabéis cómo masturbar a una mujer?

Masturbación femenina: en busca del placer

La masturbación es algo beneficioso en sí, pero puede darnos mucho más placer emocional y físico si hemos entrenado el cuerpo y nuestros sentidos.

Ejercicios de Kegel

¿Tenemos el físico preparado para alcanzar el clímax a nuestro antojo? Todas las mujeres que han realizado ejercicios de suelo pélvico han conseguido tener mayor control de sus orgasmos. No sólo en lo que respecta al momento en el que se alcanzan, sino también en relación con la intensidad de los mismos. ¿A qué esperáis?

Comodidad

Lo primero es ponerse cómodas y para ello debemos olvidar (aunque sea momentáneamente) lo que nos ha atormentado durante la semana; unas velas alrededor de un baño de burbujas y una copa de vino pueden ser ideas muy apetecibles para eliminar el estrés.

Zonas erógenas

Seguramente, todas conocemos las zonas erógenas más excitables en nuestros cuerpos (desde ese cosquilleo en el lóbulo de la oreja, hasta nuestro adorado clítoris) pero, ¿sabemos cuáles son las mejores y la intensidad que necesitan mientras nos masturbamos? Esta es una cuestión de exploración que conviene comenzar a solas.

Vamos a ser más claras: si el autoerotismo no viene acompañado de fantasías, probablemente se convierta en un ejercicio mecánico tan simplemente satisfactorio como practicar un deporte. Liberemos nuestras mentes de prejuicios y demos la carta de naturaleza que la imaginación merece. ¿Cuáles son las imágenes que os excitan? ¿El fontanero? ¿Un trío? ¿Vuestro mejor amigo o vuestra mejor amiga? ¿Una orgía?

Como hemos dicho, el onanismo no debe ser un proceso mecánico. ¿Qué os impide masturbaros a estilo perrito? Sentadas o de pie, podemos deleitarnos con nuestro cuerpo como más nos guste. Por ello, tan sólo hay que decidir dónde nos vamos a encontrar más cómodas (¡o sensuales!): sentadas en una silla, tumbadas en la cama, en el baño, de pie en la ducha o allá donde el cuerpo y la mente os digan que vais a disfrutar. Sin cortarse.

Accesorios sensuales diseñados para la masturbación femenina

El autoerotismo no es sólo la forma de aliviar tensiones mediante la consecución de un orgasmo. Si bien habrá ocasiones en que tan sólo apetezca eso, alcanzar el clímax, hay otras muchas cosas que se pueden hacer para disfrutar en el camino. ¿Habéis probado a ponerle un toque elegancia o sofisticación a vuestros momentos más íntimos?

Empecemos por lo básico. La digitación es el ejercicio más universal para tocar cualquier instrumento y, por ello, los dedos son los primeros amigos de nuestros órganos sexuales. En esto ya sabéis que depende del momento y de la calentura; desde círculos pausados y caricias alrededor de la vulva, abriendo los labios e introduciendo levemente las yemas, hasta la presión y pulsación continuada del clítoris o la introducción de varios dedos en la vagina. No tengáis vergüenza en admitirlo, no hay nada de malo en ello. Es vuestro cuerpo, es vuestra forma de deleitaros.

Almohadas y cojines

Hay mujeres que dan cuenta de los placeres masturbatorios mediante la tensión de los muslos. Colocan una almohada o un cojín entre las piernas para apretarlos sin que estas se cierren, al tiempo que se otorgan placer.

Los muebles

Los muebles han sido los aliados eróticos de muchas mujeres; acariciarse sobre el lateral de una mesa o contra una puerta de madera es un acto más común de lo que pensáis… aunque ciertamente es poco higiénico y nada recomendable.

Dildos caseros

Existe una pléyade de artilugios convencionales dispuestos para la masturbación femenina. Si deseáis saber cuáles son los más utilizados, os recomendamos visitar nuestro popular artículo sobre consoladores caseros.

Porno

Una de las buenas noticias de nuestro tiempo es que, por fin, hemos perdido la vergüenza a reconocerlo: sí, las mujeres vemos porno y nos excita, y también nos masturbamos con nuestras escenas preferidas. Además, las hay desde las que prefieren un formato más femenino (como el de las películas de Erika Lust), hasta las que gozan con el clásico porno para hombres. No en vano, sabemos que las mujeres entre 31 y 55 años representan casi el 60% de nuestra audiencia en la sección de relatos eróticos, historias de sexo y relatos porno.

Lubricante

Curiosamente, seguimos encontrando personas que rechazan o no conocen los beneficios que tiene la lubricación con hidratantes. No sólo se trata de lubricar porque se encuentre sequedad. Los lubricantes son parte del proceso de erotización de nuestros cuerpos; potencian nuestras sensaciones y ayudan a la lubricación natural.

Masajeadores

Evidentemente, los masajeadores personales son mucho más excitantes e higiénicos que los muebles. Si nunca habéis usado uno, existen tres reglas para elegir el primer vibrador que debéis seguir a rajatabla: adquirid objetos de calidad, buscadlo en pareja o con alguien que tenga experiencia y seleccionad el que sea adecuado a la potencia que vuestro cuerpo os pide.

Puntos de excitación más populares

La masturbación femenina tiene que tocar alguno de estos puntos: clítoris, vagina y/o Punto G. Pero no olvidemos el resto de zonas erógenas, pues todas ellas son –simultáneamente– excitables y potenciadoras de las sensaciones orgásmicas.

Clítoris

Actualmente, cerca del 70% de las mujeres sólo alcanza el clímax cuando tiene estimulación del clítoris. Esto es tan cierto como el hecho de que el clítoris no es únicamente esa pequeña punta que sobresale, sino un órgano sexual que se ramifica hacia el resto de la vulva y el interior de la vagina. De hecho, abarca todo el perineo femenino. Por ello, cuando hablamos de la excitación clitoridiana, también hay que contemplar –cuanto menos– el masaje de la vulva, bien sea con los dedos, con un masajeador de clítoris o con ambos.

Vagina

Hay mujeres que no establecen un punto concreto de excitación, sino que se remiten a las sensaciones que les produce la penetración. Ellas se masturban introduciendo sus dedos o vibradores de tamaño mediano o grande en la vagina. Para este tipo de masturbación se hace especialmente recomendable el uso de hidratantes personales.

Punto G

El punto de mayor controversia para algunos científicos, también es el punto de excitación preferido de muchas mujeres. El santo grial femenino se halla de un modo muy sencillo: lo primero es generar excitación; después, podéis introducir un dedo para encontrar una zona con tacto rugoso, en la parte anterior de la vagina (es decir, en el mismo lado del clítoris pero por dentro). Ese es el Punto G. Las mujeres que alcanzan el clímax por la estimulación del Punto G, siempre describen una variedad de sensaciones mucho más amplias, además de orgasmos más intensos y repetidos de forma consecutiva en el tiempo.

Deep Spot

La existencia del también llamado A Spot es más que controvertida. De hecho, nosotras no creemos que tal punto exista, aunque sí hay algo que podemos aprovechar de los consejos para masajearlo. Estos describen que el dedo ha de introducirse como si quisiéramos estimular el Punto G, pero intentando alcanzar más profundidad (de ahí que cuanto más largo sea, mejor); acompañando a la introducción del dedo, aconsejan presionar o masajear el pubis y clítoris con la otra mano. Esta es sin duda una de las mejores formas de provocar el squirting, pero no por ello debemos pensar que la razón es haber localizado una zona erógena específica. Se trata más bien de haber encontrado la forma de generarlo: penetración profunda y presión y masaje externo. De hecho, hay juguetes eróticos diseñados para conseguir este efecto.

Masturbación en pareja

De todos los juegos eróticos, pocos hay que aporten tanta confianza o sean más saludables, excitantes y románticas que masturbar a la pareja, masturbarse en pareja… ¡o masturbarse frente a la pareja!

Todos los modos que hemos descrito para hacerlo a solas son perfectamente reproducibles por los pares. Es más, podréis realizarlo de un modo más sencillo, sólo os tienen que indicar qué quieren y cómo lo desean. O bien, podéis pedirle que se masturbe mientras la observáis. No sólo aprenderéis cómo les gusta, sino que alcanzaréis un grado de excitación total y de confianza absoluta en vuestra relación.

¿Cómo masturbar a una mujer?

De todas las formas habidas y por haber pero, sobre todo, hay que masturbarla tal y como os pida que lo hagáis. Y eso puede variar en segundos. No olvidéis la sensibilidad en pechos y pezones, ni descartéis otras zonas erógenas para estimular, o incluso, el masaje anal simultáneo.